¿Estamos de acuerdo en que un día hábil, antes de ser laboral, es un día como cualquier otro? Tal vez en la oficina esa sea la clave para mantener la armonía del grupo. Y, en muchos casos, es saludable acompañarlo con música.
"Invertimos alrededor de ocho horas diarias en nuestras tareas, tiempo en el cual no sólo debemos ser fieles a nuestras responsabilidades, sino que también tenemos que cargar y negociar con nuestras emociones, asumir imprevistos, ser parte fundamental de una convivencia grupal", plantea el sitio "Evolución Estratégica" (http://mievolucionestrategica.blogspot.com). Para lograr que esta combinación de factores fluyan y optimicen los procesos, es indispensable hacerlo con ritmo. Pero, cuál: ¿jazz, pop, electrónica, reggaeton o romántica? "La cantidad y diversidad de la música es casi infinita, al igual que los gustos y preferencias de los oídos, por lo que debemos ser inteligentes a la hora de querer escucharla", señala el sitio. La clave está en tener tacto para saber en ese momento es preferible optar por unos audífonos, o si por el contrario, la situación es oportuna para enchufar los parlantes y disfrutar la experiencia grupal. Lo ideal es llegar a una especie de acuerdo colectivo entre entorno más cercano. Siempre tomando en cuenta al silencio como uno de los géneros musicales posibles (y más deseados). La música es una fuente inagotable de motivación, inspiración, entretenimiento, reflexión...
"Invertimos alrededor de ocho horas diarias en nuestras tareas, tiempo en el cual no sólo debemos ser fieles a nuestras responsabilidades, sino que también tenemos que cargar y negociar con nuestras emociones, asumir imprevistos, ser parte fundamental de una convivencia grupal", plantea el sitio "Evolución Estratégica" (http://mievolucionestrategica.blogspot.com). Para lograr que esta combinación de factores fluyan y optimicen los procesos, es indispensable hacerlo con ritmo. Pero, cuál: ¿jazz, pop, electrónica, reggaeton o romántica? "La cantidad y diversidad de la música es casi infinita, al igual que los gustos y preferencias de los oídos, por lo que debemos ser inteligentes a la hora de querer escucharla", señala el sitio. La clave está en tener tacto para saber en ese momento es preferible optar por unos audífonos, o si por el contrario, la situación es oportuna para enchufar los parlantes y disfrutar la experiencia grupal. Lo ideal es llegar a una especie de acuerdo colectivo entre entorno más cercano. Siempre tomando en cuenta al silencio como uno de los géneros musicales posibles (y más deseados). La música es una fuente inagotable de motivación, inspiración, entretenimiento, reflexión...